La serie 9 no cala entre los accionistas de nVIDIA
La serie 9 no se diferencia sustancialmente de la serie anterior, si bien han mejorado el diseño en las últimas etapas del cauce (un requisito necesaro para poder dar el paso a DirectX 10.1 que todavía no han dado) no ha resultado tan espectacular como se rumoreaba. El mismo número de procesadores, una potencia de cálculo para GPGPU muy similar, no hay aritmética de 64 bits, nada sobre OpenGL 3.0…
Muchos factores han dado lugar a esto, entre ellos destaca la poca presión que puede ejercer en estos momentos ATI-AMD, que hace más efectiva una competencia en precio en lugar de una mejora excesiva de prestaciones en las tarjetas (lo que incrementaría también su costo de fabricación y el precio final); y las buenas ventas de la serie 8.
A pesar de las buenas cifras, las acciones de nVIDIA han caído un 40% en los últimos tres meses.
En fin, tendremos que esperar a la serie 10 y el G100 para ver sorpresas, que de seguro han de llegar, nVIDIA ha incrementado notablemente sus costes (lo que no le ha gustado nada a los accionistas), y probablemente buena parte del gasto esté haciéndose en I+D e inversiones en capital intelectual (patentes…) en el diseño de las dos próximas series.
